St. Francis of Assisi Weekly Reflections

Blessed are Those Who Have Not Seen and Believe

04-11-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 2

Saint Thomas missed more than seeing Jesus in the flesh on that evening of the first day of the week. He also missed Jesus’ gift of the Holy Spirit. Before he died, Jesus promised his disciples that he and the Father would send the Holy Spirit, the “Advocate,” who would guide them to the truth, who would advocate for them before and unbelieving world. Thomas was not there to see the Lord, so he was not there to receive guidance to the truth; he was not there to receive and advocate to overcome his doubt. Each of us received the Holy Spirit in baptism. We are filled with the Spirit, supported by the Advocate. Despite our differences, even among family members or neighbors, we can be one heart and mind in our faith, like the first Christian community. Each of us bears witness to Christ’s resurrection, an event that transforms our lives and gives us the power to transform our world. May the Holy Spirit within us all advocate for the truth, so that, recognizing the risen Lord in each other, we may testify, like Thomas, “My Lord and my God!” (John 20:28)

How do you bear witness to the Resurrection and its effects on your life?

Dichoso los que creen sin haber visto

Santo Tomás se perdió más que ver a Jesús en la carne esa noche del primer día de la semana. También se perdió el don del Espíritu Santo de parte de Jesús. Antes de morir, Jesús prometió a sus discípulos que él y el Padre enviarían al Espíritu Santo, el “Abogado”, que los guiaría a la verdad, que los defendería ante el mundo incrédulo. Tomás no estaba allí para ver al Señor, por lo que no estaba allí para recibir orientación hacia la verdad; no estaba allí para recibir y abogar para superar sus dudas. Cada uno de nosotros recibió el Espíritu Santo en el bautismo. Estamos llenos del Espíritu, apoyados por el Abogado. A pesar de nuestras diferencias, incluso entre familiares o vecinos, podemos ser un solo corazón y una sola mente en nuestra fe, como la primera comunidad cristiana. Cada uno de nosotros da testimonio de la resurrección de Cristo, un evento que transforma nuestras vidas y nos da el poder de transformar nuestro mundo. Que el Espíritu Santo dentro de nosotros abogue por la verdad, para que, reconociendo en los demás al Señor resucitado, testifiquemos, como Tomás, “¡Señor mío y Dios mío! (Juan 20:28)

¿Cómo das testimonio de la resurrección y sus efectos en tu vida?

Easter is Just the Beginning... HE LIVES!

04-04-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 2

Three people appear in the Easter Gospel: Mary of Magdala, Peter, and the disciple whom Jesus loved, generally regarded as John. Two were present at the foot of the cross on Good Friday. Mary of Magdala comforted Jesus’ mother as Jesus was executed. In some of his last words, Jesus entrusted his mother into John’s care. Now Mary of Magdala purposefully finds John when she saw that the tomb was empty. Though Mary would have been there too, she does not summon her, perhaps not wishing to upset her any further with this news. But she also ran to one other disciple: Peter, who thrice denied knowing him. Peter, who likely wept in shame each subsequent morning when hearing the cock crow. Perhaps he was relieved this morning to have an emergency to distract him from his guilt. Peter, ashamed of his behavior, and John, concerned for his adopted mother, ran as fast as they could to the empty tomb. When they got there, impetuous Peter leapt right in, as reflective John saw and believed. The empty tomb is not the end. Easter is just the beginning. HE LIVES! May Christ rise in us as he did in his closest disciples on that first Easter morn.

How does Christ rise in you on this Easter Sunday?

La Pascua es solo el Comienzo. ¡EL VIVE!

En el evangelio pascual aparecen tres personas: María de Magdala, Pedro y el discípulo a quien Jesús amaba, generalmente considerado como Juan. Dos estuvieron presentes al pie de la cruz el Viernes Santo. María de Magdala consoló a la madre de Jesús cuando Jesús fue ejecutado. En algunas de sus últimas palabras, Jesús confió a su madre al cuidado de Juan. Ahora María de Magdala busca a Juan cuando vio que la tumba estaba vacía. Aunque María también habría estado allí, no la llama, tal vez no deseando molestarla más con esta noticia. Pero también corrió hacia otro discípulo: Pedro, quien tres veces negó conocerlo. Pedro, quien probablemente lloró de vergüenza cada mañana siguiente al escuchar el canto del gallo. Quizás se sintió aliviado esta mañana de tener una emergencia para distraerlo de su culpa. Pedro, avergonzado de su comportamiento, y Juan, preocupado por su madre adoptiva, corrieron tan rápido como pudieron hacia la tumba vacía. Cuando llegaron allí, el impetuoso Pedro entró directamente, el reflexivo de Juan lo vio y creyó. La tumba vacía no es el final. La Pascua es solo el comienzo. ¡EL VIVE! Que Cristo resucite en nosotros como lo hizo en sus discípulos más cercanos en esa primera mañana de Pascua.

¿Cómo resucita Cristo en ti este domingo de Pascua?

Will You Accompany Him to the Cross?

03-28-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

When the going gets tough, the tough get going” certainly does not apply to Jesus’ disciples in Mark’s Gospel. Three times Jesus warned them that he would suffer and be put to death, then rise to glory. Each time the disciples made it clear that they did not want to hear that kind of talk. Peter rebuked him, James and John chose to focus on being seated with him in glory, and the other disciples just argued over who was the greatest. Today we hear what happens when they are faced with the cross. Judas betrays him. Peter, James, and John fall asleep as he prays. Peter denies him. One of his followers, who no doubt had once been told to leave everything behind to follow him, literally leaves absolutely everything behind. . . to run away. The going got tough and the disciples fled. Those who honored him when he rode into Jerusalem abandoned him before the cross. Jesus’ disciples were decidedly not heroes; they were flawed human beings. As are we. They made the wrong choices. As do we. But we see Peter break down and weep as soon as he realized he has done exactly what he swore he would not do. This Lent we may have fallen. We may have turned away. Today we pray for the strength to get up, to turn back, to accompany our Lord on the way to the cross. This is the way to which we are called.

How have you let down the Lord? What are you called to do differently?

¿Lo Acompañarás a la Cruz?

Cuandolas cosas se ponen difíciles, los fuertes se lanzan a la carga” ciertamente no se aplica a los discípulos de Jesús en el Evangelio de Marcos. Tres veces Jesús les advirtió que sufriría y moriría, y luego resucitaría a la gloria. Cada vez que los discípulos dejaron en claro que no querían escuchar ese tipo de conversación. Pedro lo reprendió, Santiago y Juan optaron por concentrarse en sentarse con él en la gloria, y los otros discípulos simplemente discutieron sobre quién era el más grande. Hoy escuchamos lo que sucede cuando se enfrentan a la cruz. Judas lo traiciona. Pedro, Santiago y Juan se duermen mientras ora. Pedro lo niega. Uno de sus seguidores, a quien sin duda alguna vez le habían dicho que dejara todo atrás para seguirlo, literalmente deja absolutamente todo atrás. . . pero para huir. Las cosas se pusieron difíciles y los discípulos huyeron. Los que lo honraron cuando entró en Jerusalén lo abandonaron ante la cruz. Los discípulos de Jesús decididamente no eran héroes; eran seres humanos imperfectos. Como somos nosotros. Tomaron decisiones equivocadas. Como nosotros. Pero vemos a Pedro caerse al suelo en llanto tan pronto que se dio cuenta de que había hecho exactamente lo que juró que no haría. Esta Cuaresma puede que nos hayamos caído. Es posible que hayamos huido. Hoy oramos por la fuerza para levantarnos, dar la vuelta, acompañar a nuestro Señor en el camino de la cruz. Esta es la forma a la que estamos llamados.

¿Cómo has defraudado al Señor? ¿A qué estás siendo llamado a hacer de manera diferente?

How do Your Bear Fruit for Others?

03-21-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

Picture a single grain of wheat: small, insubstantial, easily blown away in a stiff breeze. But we know that from a tiny seed a tall stalk of wheat grows. A handful of seeds can produce a strand of wheat, wheat that can be harvested and ground into flour, flour that can be baked to make bread. When Jesus speaks of grains of wheat, he knows his audience will understand their potential. Jesus sacrificed his life to produce the fruit of salvation for humankind. Obedient to his Father's will, he “became the source of eternal salvation for all who obey him” (Hebrews 5:9). Our lives blossom when we become willing to die to self so that we can produce fruit for others. With God’s will imprinted upon our hearts, we are drawn to Jesus and the new covenant he won for us. We make the choice to follow him and to serve him by seeing him and serving him in our neighbor. Then, joined together with each other in faith and purpose, we become a fertile field of wheat: bread for the hungry, richness for the poor, plenty for the needy.

How do you bear fruit for others?

¿Cómo das Fruto a los Demás?

Imagínese un solo grano de trigo: pequeño, insustancial, que se lleva fácilmente con una brisa fuerte. Pero sabemos que de una pequeña semilla crece un alto tallo de trigo. Un puñado de semillas puede producir una masa de trigo, trigo que se puede cosechar y moler para hacer harina, harina que se puede hornear para hacer pan. Cuando Jesús habla de granos de trigo, sabe que su audiencia comprenderá su potencial. Jesús sacrificó su vida para producir el fruto de la salvación de la humanidad. Obedeciendo la voluntad de su Padre, él “llegó a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen” (Hebreos 5:9). Nuestras vidas florecen cuando estamos dispuestos a morir a nosotros mismos para poder producir frutos para los demás. Con la voluntad de Dios impresa en nuestros corazones, nos atrae Jesús y el nuevo pacto que ganó para nosotros. Tomamos la decisión de seguirlo y servirlo al verlo y servirlo en nuestro prójimo. Entonces, unidos en la fe y el propósito, nos convertimos en un campo fértil de trigo: pan para los hambrientos, riqueza para los pobres, abundancia para los necesitados.

¿Cómo das fruto a los demás?

How Does God Lift You Back Up?

03-14-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

Imagine if Jesus had been sent by God to condemn the world. Some may have thought this after he drove out the money changers and merchants from the temple—the passage we heard last week. Today in the first reading, we hear a condemnation of the unfaithful people who polluted the Lord’s temple. But even though God would have been justified in sending Jesus to condemn humanity for its sinfulness, this is not what God chose to do. God sent the Messiah out of mercy and compassion, so that we “might not perish but might have eternal life” (John 3:16). Jesus reminds Nicodemus of his ancestors’ journey through the Sinai. In the desert filled with venomous snakes, Moses lifted up a bronze serpent that brought life to all who trusted God. To a fallen world God lifts up the Son of Man, bringing life to all who trusted in God. To a fallen world God lifts up the Son of Man, bringing life to all who seek the light. Four weeks into Lent, we likely have had occasions when we have given in to temptation, when we have fallen. But no matter our transgressions we are God’s handiwork. God cares for us so dearly that we are still invited, all invited, always invited, into God’s loving embrace.

How have you fallen this Lent? How does God lift you back up?

¿Cómo te levanta Dios?

Imagínese si Jesús hubiera sido eviado por Dios para condenar al mundo. Algunos pueden haper pensado esto después de que expulsó a los cambistas y comerciantes del templo, en el pasaje que escuchamos la semana pasada. Hoy, en la primera lectura, escuchamos una condenación de las personas infieles que contaminaron el templo del Señor. Pero a pesar de que Dios hubiera sido justificado al enviar a Jesús para condenar a la humanidad por su pecaminosidad, esto no es lo que Dios eligió hacer. Dios envió al Mesías por misericordia y compasión, para que “no perezcamos, sino que tengamos vida eterna” (Juan 3:16). Jesús le recuerda a Nicodemo el viaje de sus antepasados por el Sinaí. En el desierto lleno de serpientes venenosas, Moisés levantó una serpiente de bronce que dio vida a todos los que confiaban en Dios. A un mundo caído, Dios levanta al Hijo del Hombre, trayendo vida a todos los que confían en Dios. A un mundo caído, Dios levanta al Hijo del Hombre y da vida a todos los que buscan la luz. Cuatro semanas después de la Cuaresma, probablemente hemos tenido ocasiones en las que hemos cedido a la tentación, cuando hemos caído. Pero no importa nuestras transgresiones, somos obra de Dios. Dios se preocupa tanto por nosotros que todavía estamos invitados, todos somos invitados, siempre invitados al abrazo amoroso de Dios.

¿Cómo te has caído durante esta Cuaresma? ¿Cómo te levanta Dios?

Destroy this Temple and in Three Days I will Raise it Up

03-07-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

The practice of employing money changers in the temple precincts made sense. With Passover near, many pilgrims traveled for days, counting on paying merchants in the temple area for the animals required to sacrifice. The coins of the Roman Empire bore the image of Caesar or of pagans gods, so money changing was required. But Jesus’ presence puts all this in a new perspective. No need to sacrifice sheep or doves; they are made obsolete by Jesus’ own sacrifice. The temple, the sign of God’s presence here on earth, is supplanted by the presence of God’s own Son. It is not a matter of rejecting the former; it is that Jesus is the fulfillment of each. But Jesus does not present it this way, instead saying things like, “Destroy this temple and in three days I will raise it up,” leading authorities to believe he is insane, or worse, dangerous (John 2:19). His words create a “stumbling block” to believers, horrified by his suggestion, and “foolishness” to outsiders, seeing it as ridiculous 1 Corinthians 1:23). Accepting his cross was neither foolish nor weak, but a sign of wisdom and strength, raising us all up with the promise of defeating sin and death.

What do you do or can you do that looks foolish or weak to others, but expresses the strength and wisdom you have found in Jesus?

Destruyan Este Templo Y en Tres Días Lo Reconstruiré

La práctica de emplear cambitas en los recintos del templo tenía sentido. Con la Pascua cerca, muchos peregrinos viajaron durante días, contando con pagar a los comerciantes en el área del templo por los animales necesarios para el sacrificio. Las monedas del Imperio Romano llevaban la imagen de César o de dioses paganos, por lo que era necesario cambiar dinero. Pero la presencia de Jesús pone todo esto en una nueva perspectiva. No es necesario sacrificar ovejas ni palomas; se vuelven obsoletos por el propio sacrificio de Jesús. El templo, signo de la presencia de Dios en ella en la tierra, es suplantado por la presencia del propio Hijo de Dios. No se trata de rechazar al primero; es que Jesús es el cumplimiento de cada uno. Pero Jesús no lo presenta de esta manera, sino que dice cosas como: “Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”, lo que lleva a las autoridades a creer que está loco, o peor aún, que es peligroso (Juan 2:19). Sus palabras crean una “piedra de tropiezo” para los creyentes, horrorizados por su sugerencia, y una “locura” para los de afuera, que la ven como ridícula (1 Corintios 1:23). Aceptar su cruz no fue ni tonto ni débil, sino una señal de sabiduría y fuerza, que nos levantó a todos con la promesa de vencer el pecado y la muerte.

¿Qué haces o puedes hacer que a los demás les parezca tonto o débil, pero que exprese la fuerza y la sabiduría que has encontrado en Jesús?

Listen to Him and be Transfigured

02-28-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

Occasionally we are given a glimpse of an alternate reality hidden just below the surface. It can be a transfigurative moment. Right before the passage we hear today, Jesus had confided that he would suffer, be killed, and rise after three days. Peter did not take this well. So Jesus gave him, James, and John, his closest disciples, a glimpse of an alternate reality. They hear God repeat the words from Jesus’ baptism, which they had not heard, with the additional instruction: “Listen to him” (Mark 9:7). Listen to him when he says what he must face. Listen to him when he says you must take up your cross (which he had also just told them). Listen to him when he says that he will rise from the dead. Listen to him and be transfigured. Abraham’s viewpoint is transfigured when God intervenes. Paul encourages the Romans to look at their lives differently in light of God’s willingness not to spare God’s own Son. Our lives have been transfigured by the One raised to glory at God’s right hand. Can we see the difference?

What can you see when you allow God to transfigure your perspective?

Escúchenlo y Sean Transfigurados

De vez en cuando se nos da un vislumbre de una realidad alterna oculta justo debajo de la superficie. Puede ser un momento transfigurativo. Justo antes del pasaje que escuchamos hoy, Jesús había confiado que sufriría, sería asesinado y resucitaría después de tres días. Pedro no se lo tomó bien. Así que Jesús les dio a él, a Santiago y a Juan, sus discípulos más cercanos, un vislumbre de una realidad alternativa. Ellos escuchan a Dios repetir las palabras del bautismo de Jesús, que no habían escuchado, con la instrucción adicional: “Escúchenlo” (Marcos 9:7). Escúchenlo cuando dice lo que debe enfrentar. Escúchenlo cuando les diga que deben tomar su cruz (que también les acababa de decir a ellos). Escúchenlo cuando dice que se levantará de entre los muertos. Escúchenlo y sean transfigurados. El punto de vista de Abraham se transfigura cuando Dios interviene. Pablo anima a los romanos a ver sus vidas de manera diferente al ver la voluntad de Dios de no perdonar al propio Hijo de Dios. Nuestras vidas han sido transfiguradas por Aquel que fue elevado a la gloria a la diestra de Dios. ¿Podemos ver la diferencia?

¿Que puedes ver cuando le permites a Dios transfigurar tu perspectiva?

Repent and Believe

02-21-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

Typically on the first Sunday of Lent we hear a detailed account of Satan’s temptations, but Mark narrows down his account of Jesus’ forty days in the desert to two sentences. Instead he emphasizes Jesus’ message his gospel: “This is the time of fulfillment. The kingdom of God is at hand. Repent, and believe in the gospel” (Mark 1:15). In three terse sentences, Jesus summarizes his mission. During Lent we bring to mind the suffering Jesus endured to accomplish his mission, but we would be remiss if we did not keep in mind the point of his mission. God’s love for us all, God’s mercy for us, God’s desire for us each to repent and believe is stronger that any flood, any disobedience, any power Satan. Among all humanity, only Noah and his family were saved. But now God assures us that this will never happen again. God’s covenant with humanity, renewed through Abraham, Moses, David, and now Jesus, further and further tilting in our favor, remains in force as sure as a rainbow follows a storm, as sure as our baptism binds us to salvation. Repent and believe, for this is the time of fulfillment.

How can you live out your baptismal commitment during this time of fulfillment?

Arrepiéntanse y Crean

Normalmente, el primer domingo de Cuaresma escuchamos un relato detallado de las tentaciones de Satanás, pero Marcos reduce su relato de los cuarenta días de Jesús en el desierto a dos frases. En su lugar enfatiza el mensaje de Jesús, su evangelio: “Este es el tiempo de cumplimiento. El reino de Dios está cerca. Arrepiéntanse, y crean en el Evangelio” (Marcos 1:15). En tres breves frases, Jesús resume su misión. Durante la Cuaresma recordamos el sufrimiento que Jesús soportó para cumplir su misión, pero seríamos negligentes si no tuviéramos en cuenta el objetivo de su misión. El amor de Dios por todos nosotros, la misericordia de Dios por nosotros, el deseo de Dios de que todos nos arrepintamos y creamos es más fuerte que cualquier diluvio, cualquier desobediencia, cualquier poder de Satanás. Entre toda la humanidad, sólo Noé y su familia se salvaron. Pero ahora Dios nos asegura que esto nunca volverá a suceder. El pacto de Dios con la humanidad, renovado a través de Abraham, Moisés, David y ahora Jesús, inclinándose cada vez más a nuestro favor, permanece en la fuerza tan segura como un arco iris sigue a una tormenta, tan seguro como nuestro bautismo nos une a la salvación. Arrepiéntanse y crean, porque este es el tiempo de cumplimiento.

¿Cómo puedes vivir tu compromiso bautismal durante este tiempo de cumplimiento?

Made Clean Through Christ

02-14-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

How are the leapers in today’s readings made clean? How are we made clean? What does it mean to be made clean? The leprosy addressed in today’s readings refers to any skin disease, any visible and possibly contagious infection. For the health of the community the afflicted person was excluded. Also, because the disease was thought to be a punishment, they were regarded as seriously sinful. So, when the leper came to Jesus asking to be made clean, not only did he want his health restored, he wanted acceptance. He wanted to be readmitted to the community. Jesus crossed both barriers when he reached out and touched this contagious and “sinful” man. Though the external cure was obvious, the internal effect was stronger. After all, Jesus came into this world not to perform individual cures on a few, but to offer salvation to all. Our sinfulness makes us all imperfect, unclean. But like the leper in the Gospel, we call out to the Lord to forgive us, to make us clean, to include us on the way of salvation. We also can follow Saint Paul’s counsel, imitating Christ, reaching out to those who have been cast out and applying Jesus’ healing touch.

When have you felt “made clean” through forgiveness or acceptance?

Herchos Limpios por Cristo

¿Cómo son hechos limpios los leprosos en las lecturas de hoy? ¿Cómo nos limpiamos nosotros? ¿Qué significa estar limpio? La lepra de la cual hablan las lecturas de hoy se refiere a cualquier enfermedad de la piel, cualquier infección visible y posiblemente contagiosa. Por la salud de la comunidad se excluyó a la persona afectada. Además, debido a que se pensaba que la enfermedad era un castigo, fueron considerados como pecadores. Entonces, cuando el leproso se acercó a Jesús para pedirle que lo limpie, no sólo quería que se restaurara su salud, quería que lo aceptaran. Quería ser readmitido en la comunidad. Jesús cruzó ambas barreras cuando extendió la mano y tocó a este hombre contagioso y “pecador”. Aunque la sanación externa era obvia, el efecto interno era más fuerte. Después de todo, Jesús vino a este mundo no para realizar sanaciones individuales en unos pocos, sino para ofrecer salvación a todos. Nuestra pecaminosidad nos hace imperfectos, inmundos. Pero como el leproso en el Evangelio, llamamos al Señor para que nos perdone, para que nos limpie, para que nos incluya en la era de la salvación. También podemos seguir el consejo de San Pablo, imitando a Cristo, acerquémonos a los que han sido expulsados y compartamos el toque sanador de Jesús.

¿Cuándo te has sentido “limpio” por medio del perdón o la aceptación?

Discovering Your Purpose

02-07-2021Weekly ReflectionWe Celebrate Worship Resource, Vol. 46, No. 1

Word traveled fast in Capernaum. After Jesus drove an unclean spirit from a man in the synagogue in the morning (last Sunday’s Gospel) and cured Simon Peter’s mother-in-law in the afternoon, “the whole town was gathered at the door” after sunset (Mark 1:33). They were not disappointed, for Jesus spent the evening driving out demons and curing the sick. But it was not enough. The next day, after predawn conversation with his father, Jesus decided to leave Capernaum and set out to nearby villages of Galilee. Why? “For this purpose, have I come” (1:38). Jesus’ mission was to preach the good news, heal the sick, and drive out demons not just in one town, but throughout the land. As is ours. It is no coincidence that Mark’s Gospel ends with the risen Lord returning to Galilee and telling his disciples, “Go into the whole world and proclaim the gospel...drive out demons...lay hands on the sick” (16:15-18). Jesus passed his purpose on to his disciples, as well as to us. Paul embraced that purpose, though he admits he had no choice. Job did not choose his misfortune, but found no purpose, and no hope, to his life. May we find purpose and hope in carrying out Jesus’ mission, our mission.

Have you embraced the challenge of finding purpose in life? What can you do to discover that purpose and live it out?

Descubriendo Tú Propósito

De corrió la voz rápidamente en Cafarnaúm. Después de que Jesús expulsó un espíritu inmundo de un hombre en la sinagoga por la mañana (el evangelio del domingo pasado) y curó a la suegra de Simón Pedro por la tarde, “todo el pueblo se apiñó a la puerta” después del atardecer (Marcos 1:33). No se decepcionaron, ya que Jesús pasó la tarde expulsando demonios y curando a los enfermos. Pero no fue suficiente. Al día siguiente, después de una conversación con su padre antes del amanecer, Jesús decidió dejar Cafarnaúm y partir a pueblos cercanos de Galilea. ¿Por qué? “Para eso he venido” (1:38). La misión de Jesús era predicar las buenas nuevas, sanar a los enfermos y expulsar demonios no sólo en un pueblo, sino en toda la tierra. Como es el nuestro. No es casualidad que el Evangelio de Marcos termine con el Señor resucitado que regresa a Galilea y les dice a sus discípulos: “Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas...expulsarán demonios...pondrán las manos sobre los enfermos” (16:15-18). Jesús transmitió su propósito a sus discípulos, así como a nosotros. Pablo aceptó ese propósito, aunque admite que no tenía otra opción. Job no eligió su desgracia, pero no encontró ningún propósito ni esperanza en su vida. Que encontremos propósito y esperanza al llevar a cabo la misión de Jesús, nuestra misión.

¿Has aceptado el desafío de encontrar un propósito en la vida? ¿Qué puedes hacer para descubrir ese propósito y vivirlo