St. Francis of Assisi Weekly Reflections

The Coming of the Lord is at Hand

12-15-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

Guadete Sunday invites us to rejoice, for the Lord is near. Today's readings convey that joy. Isaiah, writing when the Chosen People were returning from exile, is positively exuberant in his description of the rebirth of the land and its people. The earth blooms, the blind see, the deaf hear, and all will share the everlasting joy. James, writing to his fellow Christians, encourages them while they anticipate the Second Coming. They were positive it would happen soon. James counseled them to look to prophet such as Isaiah as an example of patience during times of keen expectation. In the Gospel, Jesus sends his disciples to tell John the Baptist that the things Isaiah prophesied are happening all around them. Today we joyfully anticipate celebrating Jesus' birth in ten days, while hoping for a place in the kingdom of heaven. But we are even more fortunate, for Jesus does not just come as a baby at Christmas or a judge at the end of time. Right here and now we can say, "The coming of the Lord is at hand" (James 5:8). Jesus transforms our lives today, giving us a foretaste of the kingdom of heaven.

What can you do to bring Jesus into your life and the lives of those around you?

La Venida del Señor

El domingo de Guadete nos invita a alegrarnos, porque el Señor está cerca. Las lecturas de hoy transmiten esa alegría. Isaías, escribe sobre el pueblo elegido que regresaba del exilio, es positivamente exuberante en su descripción del renacimiento de la tierra y su gente. La tierra florece, los ciegos ven, los sordos oyen, y todos compartirán la alegría eterna. Santiago, les escribe a sus compañeros cristianos, los alienta mientras anticipan la Segunda Venida. Estaban seguros de que sucedería pronto. Santiago les aconsejó que miraran a un profeta como Isaías como un ejemplo de paciencia en tiempos de gran expectativa. En el Evangelio, Jesús envía a sus discípulos a decirle a Juan el Bautista que las cosas que Isaías profetizó están sucediendo a su alrededor. Hoy anticipamos con alegría celebrar el nacimiento de Jesús en diez días, mientras esperamos un lugar en el reino de los cielos. Pero somos aún más afortunados, porque Jesús no solo viene como un bebé en Navidad o un juez al final de los tiempos. Aquí y ahora podemos decir: "La venida del Señor está cerca" (Santiago 5:8). Jesús transforma nuestras vidas hoy, dándonos un anticipo del reino de los cielos.

¿Qué puedes hacer para traer a Jesús a tu vida y a la de quienes te rodean?

It Is Not Too Late to Repent, to Bear Fruit

12-08-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

Today Isaiah delivers a message of hope with his wonderful image of a tender shoot sprouting from the stump of Jesse. Jesse, David's father, had given Israel its greatest king, but in the centuries between David and Isaiah the kingdom had split in two and recent kings had become unfaithful and corrupt. The tree that had symbolized the nation’s strength and majesty was reduced to a stump. But it was not dead! The roots would produce a bud, which would blossom into messiah, who would bring justice, mercy, and harmony to all nations. John the Baptist warns us that trees that do not bear will be cut down and destroyed. But remember, the roots remain. It is not too late for stumps to flower once again, to repent, to bear fruit. “Prepare the way of the Lord,” both Isaiah and John call to us across the centuries (Isaiah 40:3, Matthew 3:3). When we hear these words in today’s Gospel, let us hear them as a call to each one of us to use those gifts of the Holy Spirit that Isaiah listed—wisdom and understating, counsel and strength, knowledge and fear of the Lord—to bear fruit anew and to prepare the way of the Lord.

How can you bear fruit as you prepare the way of the Lord?

No Es Demasiado Tarde para Arrepentirse, y Dar Fruto

Hoy Isaías entrega un mensaje de esperanza con su maravillosa imagen de un brote tierno que nace del tronco de Jesé. Jesé, el padre de David, le había dado a Israel su mayor rey, pero en los siglos transcurridos entre David e Isaías, el reino se había dividido en dos y los reyes recientes se habían vuelto infieles y corruptos. El árbol que había simbolizado la fuerza y majestad de la nación se redujo a un tocón. ¡Pero no estaba muerto! Las raíces producirían un brote, que se convertiría en un mesías, que traería justicia, misericordia y armonía a todas las naciones. Juan el Bautista nos advierte que los árboles que no soporten serán cortados y destruidos. Pero recuerda, las raíces permanecen. No es demasiado tarde para que los tocones florezcan una vez más, para arrepentirse, para dar fruto. “Preparen el camino del Señor”, nos llaman Isaías y Juan a través de los siglos (Isaías 40:3, Mateo 3:3). Cuando escuchemos estas palabras en el Evangelio de hoy, escuchemos como un llamado a cada uno de nosotros para que usemos los dones del Espíritu Santo que Isaías enumeró— sabiduría y comprensión, consejo y fortaleza, conocimiento y temor del Señor—dar fruto nuevo y para preparar el camino del Señor.

¿Cómo puedes dar fruto mientras preparas el camino del Señor?

Make Room for Jesus in Your Heart

12-01-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

Advent has begun. We look forward to the coming of our Lord as a baby at Christmas. But today we get a bracing reminder that he will come in a different way at the end of time. Advent urges us to prepare for both comings. It is one thing to prepare for an event that falls on the same date every year. It is quite another to prepare for something whose timing is totally uncertain. Jesus warns his disciples, going so far as to compare himself to a thief, breaking into homes in the middle of the night. In fact, this image captures a third way that we should prepare. We should prepare for Jesus coming into our hearts and changing our lives, changing our lives as Isaiah prophesies and Paul preaches. Jesus is like A thief, taking away our swords and spears, our rivalries and jealousies, whatever stands between us and our neighbor. This Advent, while preparing for the baby Jesus and the judge Jesus, let us prepare also for the thief Jesus, who can remove whatever prevents us from loving God and loving our neighbor with all our heart.

What needs to be removed from your heart prepare a home for Jesus?

Haz Espacio para Jesús en tu Corazón

Adviento ha comenzado. Esperamos la venida de nuestro Señor como un bebé en Navidad. Pero hoy recibimos un recordatorio de que vendrá de una manera diferente al final de los tiempos. Adviento nos incita a prepararnos para ambas venidas. Una cosa es prepararse para un evento que se celebra en la misma fecha todos los años. Otra muy distinta es prepararse para algo cuyo momento es totalmente inesperado. Jesús advierte a sus discípulos, yendo tan lejos como para compararse con un ladrón, irrumpiendo en hogares en medio de la noche. De hecho, esta imagen captura una tercera forma en que debemos prepararnos. Debemos prepararnos para que Jesús venga a nuestros corazones y cambie nuestras vidas, cambie nuestras vidas como Isaías profetiza y Pablo predica. Jesús es como un ladrón, quitando nuestras espadas y lanzas, nuestras rivalidades y celos, lo que sea que se interponga entre nosotros y nuestro prójimo. Este Adviento, mientras nos preparamos para el niño Jesús y el juez Jesús, preparémonos también para el ladrón Jesús, que puede eliminar todo lo que nos impide amar a Dios y amar a nuestro prójimo con todo nuestro corazón.

¿Qué necesita ser removido de tu corazón para preparar un lugar para Jesús?

Do You Feel Empathy for Others Suffering?

11-24-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

It is difficult to do what is right when everyone else is doing the opposite. It is especially difficult if you’re in pain or under duress. Luke tells us that pretty much everyone verbally abused Jesus as he hung on the cross. The rulers sneered at him, the soldiers jeered at him, even a criminal reviled him. It would have been very easy for the other criminal, in pain and agony himself, to join in. But he did not. This man, he realized, was innocent. Perhaps he really was a king. A king could release a prisoner on special occasions. Even Pilate, who governed Judea, had this power, using it that very morning to release Barabbas, basically forgiving him for his crimes and giving him his freedom. So this criminal, remorseful for his sins, believing that the innocent man suffering alongside him was a king, humbly asks him for forgiveness and freedom. Jesus, king of a world yet unseen, used that power to release this prisoner, to release him from captivity of sin and death. The penitent thief becomes the first to “share in the inheritance of the holy ones in light” (Colossians 1:12).

When you are suffering, can you feel empathy for other who are suffering as well? How do you act?

¿Sientes Empatía por el Sufrimiento de Otros?

Es difícil hacer lo correcto cuando todos los demás están haciendo lo contrario. Es especialmente difícil si tiene dolor o está bajo presión. Lucas nos dice que casi todos abusaron verbalmente de Jesús mientras colgaba de la cruz. Los gobernantes se burlaron de él, los soldados se burlaron de él, incluso un criminal lo injurió. Hubiera sido muy fácil para el otro criminal, con dolor y agonía, unirse. Pero no lo hizo. Este hombre, se dio cuenta, era inocente. Quizás él realmente era un rey. Un rey podía liberar a un prisionero en ocasiones especiales. Incluso Pilato, que gobernó Judea, tenía este poder, usándolo esa misma mañana para liberar a Barrabás, básicamente perdonándole por sus crímenes y dándole su libertad. Entonces este criminal, arrepentido por sus pecados, creyendo que el hombre inocente que sufría junto a él era un rey, humildemente le pide perdón y libertad. Jesús, rey de un mundo aún invisible, usó ese poder para liberar a este prisionero, liberarlo del cautiverio del pecado y la muerte. El ladrón penitente se convierte en el primero en “participar en la herencia de su pueblo santo, en el reino de la luz.” (Colosenses 1:12).

Cuando estás sufriendo, ¿puedes sentir empatía por otros que también están sufriendo? ¿Cómo actúas?

Faith, Hope, and Love

11-17-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

Apocalyptic images fill the readings today. Fire and earthquakes, famine and war. These phenomena were regarded as signs of the end of the world, and still are today. In fact, sometimes it seems that natural disasters and man-made horrors have become even more common. To the list above we can now add mass shootings and terrorism, pandemics and global warming. What do we do in the face of such tragedy and threats? Some of us are tempted to panic. We might run around in a disorderly way, like some of the Thessalonians of Paul’s time. Maybe we just resign ourselves to the horror and misery. After all what can we do? Jesus would have none of that. “Do not be terrified,” Jesus counsels his audience (Luke 21:9). Instead, persevere. The virtues of faith, hope, and love should continue to guide the way we act, no matter how traumatic the news is on any given day. “By your perseverance you will secure your lives” (Luke 21:19). Paul provides a model, continuing to work quietly to build up the kingdom in the midst of persecution. After all, in the end, “the sun of justice with its healing rays” will rise (Malachai 3:20).

What do you do when faced with a steady barrage of tragic news? What gives you hope?

Fe, Esperanza, y Amor

Las imágenes apocalípticas llenan las lecturas de hoy. Fuego y terremotos, hambre y guerra. Estos fenómenos fueron considerados como signos del fin del mundo, y todavía lo son hoy. De hecho, a veces parece que los desastres naturales y los horrores provocados por el hombre se han vuelto aún más comunes. A la lista anterior ahora podemos agregar tiroteos masivos y terrorismo, pandemias y calentamiento global. ¿Qué hacemos ante semejante tragedia y amenazas? Algunos de nosotros estamos tentados a entrar en pánico. Podríamos correr de manera desordenada, como algunos de los tesalonicenses de la época de Pablo. Tal vez simplemente nos resignamos al horror y la miseria. Después de todo, ¿qué podemos hacer? “Que no los domine el pánico,” Jesús aconseja a su audiencia (Lucas 21:9). En cambio, persevera. Las virtudes de la fe, la esperanza y el amor deben seguir guiando la forma en que actuamos, sin importar cuán traumática sea la noticia en un día determinado. “Si se mantienen firmes, conseguirán la vida.” (Lucas 21:19). Pablo proporciona un modelo, que continúa trabajando en silencio para construir el reino en medio de la persecución. Después de todo, al final, “brillará el sol de la justicia, que les traerá la salvación en sus rayos.” (Malaquías 3:20).

¿Qué haces ante un bombardeo constante de noticias trágicas? ¿Qué te brinda esperanza?

Eternal Life with God

11-10-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

Poor Sadducees! Unable to imagine a resurrection after one’s earthly life they instead imagine conundrums that make the belief in resurrection look foolish. When someone remarries, who will be their spouse after the resurrection? Someone is going to be left out. Jesus patiently explains to them that this is not an issue in the coming age. The Sadducees have made the mistake of assuming resurrected life is a continuation of earthly life. They have failed to imagine anything other than life as they as they know it her on earth. With God, remember, all things are possible. Eternal life can be more wonderful than we can imagine. We believe that all God’s people are alive in God, for our God is the God of the living. Therefore, the seven brothers and their mother in the first reading face torture and death with unwavering courage, for they believe they will be “raise(d) up to live again forever” (2 Maccabees 7:9). Jesus, and later Saint Paul, would do the same. We hope to die confidently, believing in a God who can image more than we possibly can. Especially in November, we remember our loved ones who have died, imagining their eternal life with God and in God forever.

How do you image eternal life with God?

Vida Eterna con Dios

Pobres saduceos! Incapaces de imaginar una resurrección después de la vida terrenal, se imaginan acertijos que hacen que la creencia en la resurrección parezca tonta. Cuando alguien se vuelve a casar, ¿quién será su cónyuge después de la resurrección? Alguien va a quedar fuera. Jesús les explica pacientemente que esto no es un problema en la era venidera. Los saduceos han cometido el error de asumir que la vida resucitada es una continuación de la vida terrenal. No han podido imaginar otra cosa que no sea la vida tal como la conocen en la tierra. Con Dios, recuerda, todas las cosas son posibles. La vida eterna puede ser más maravillosa de lo que podemos imaginar. Creemos que todo el pueblo de Dios está vivo en Dios, porque nuestro Dios es el Dios de los vivos. Por lo tanto, los siete hermanos y su madre en la primera lectura enfrentan la tortura y la muerte con un coraje inquebrantable, porque creen que serán “resucitados a una vida eterna” (2 Macabeos 7:9). Jesús, y luego San Pablo, harían lo mismo. Esperamos morir en confianza, creyendo en un Dios que puede imaginar más de lo que posiblemente podamos nosotros. Especialmente en noviembre, recordamos a nuestros seres queridos que han muerto, imaginando su vida eterna con Dios y en Dios para siempre.

¿Cómo imaginas la vida eterna con Dios?

Have You 'Blossomed' in the Eyes of the Lord?

11-03-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 3

Witness Zacchaeus in the sycamore tree. So eager to see Jesus, but too short. Lost in the crowd. Desperate to see over their heads. He has an idea! Running ahead and climbing a tree, he bursts into the Lord’s vision, like an oversized bud on a tree in bloom. His faith has blossomed. Jesus, on the road to Jericho, hadn’t planned on stopping. But he “has come to seek and to save what was lost” (Luke 19:10), and he sees Zacchaeus, in full flower, ripe to be picked. So he calls him down and invites himself to his house. Zacchaeus’s jubilation overflows. He comes down from the tree. But now, back down on the ground, Zacchaeus is brought low once again. The crowd grumbles. He is not worthy! He steals from us! He collaborates with the Romans! But Zacchaeus is a new man now. He has blossomed. I will give away my riches! Half of what I have I will give to the poor! I will give back fourfold anything I have stolen! Zacchaeus, once lost in the crowd, now rises out of it. Salvation has come to his house in the person of Jesus.

How can you “blossom” in the eyes of the Lord?

¿Has 'Florecido' en los Ojos del Señor?

Observemos a Zaqueo en el árbol de sicómoro. Muy ansioso por ver a Jesús, pero demasiado bajito. Perdido en la multitud. Desesperado por ver sobre sus cabezas. ¡Él tiene una idea! Corriendo hacia adelante y trepando a un árbol, irrumpe en la visión del Señor, como un brote de gran tamaño en un árbol florido. Su fe ha florecido. Jesús, en el camino a Jericó, no había planeado detenerse. Pero él “ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10), y ve a Zaqueo, en plena flor, maduro y listo para ser recogido. Entonces lo llama y se invita a su casa. El júbilo de Zaqueo se desborda. Él baja del árbol. Pero ahora, de vuelta en el suelo, Zaqueo es derribado una vez más. La multitud se queja. ¡No es digno! ¡Él nos roba! ¡Colabora con los romanos! Pero Zaqueo es un hombre nuevo ahora. El ha florecido. ¡Regalaré mis riquezas! ¡La mitad de lo que tengo se lo daré a los pobres! ¡Devolveré cuatro veces todo lo que he robado! Zaqueo, una vez perdido en la multitud, ahora se levanta. La salvación ha llegado a su casa en la persona de Jesús.

¿Cómo puedes “florecer” en los ojos del Señor?