St. Francis of Assisi Weekly Reflections

What I say to you in the Darkness, speak in the Light

06-25-2017Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 42, No. 2

“Fear no one,” Jesus says to the Twelve, as he sends them out “to the lost sheep of the house of Israel” (Matthew 10:26, 6). This Gospel comes from the middle of his second great speech in Matthew’s Gospel (Matthew 9:36—10:42), called the missionary discourse. Jesus is instructing the Twelve on what to do on their mission. Since we are all called to be evangelizers (“proclaimers”) and witnesses to the gospel, these words have meaning for us. “Do not be afraid” is often heard in the Gospels. Even though they are sent to their own people here, there is no reason to be afraid, as the prophet Jeremiah also realized in his day, as his friends turned against him for preaching God’s word to them. Jesus saw that his followers would suffer, just as he was going to do. So he encourages his followers not to let fear control them. The God who watches over sparrows, who knows the number of hairs on our heads, will watch over us. God sent Jesus to save us, and Jesus promises that if we acknowledge him before others, he will acknowledge us before the Father.

When have you let fear silence you as a believer?

Lo que les digo de Noche, repitanlo en pleno Día

“No le teman a nadie", Jesús les dice a los Doce, cuando los envía "a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mateo 10:26, 6). Este Evangelio viene de la mitad de su segundo gran discurso en el Evangelio de Mateo (Mateo 9: 36-10: 42), llamado discurso misionero. Jesús está instruyendo a los Doce sobre qué hacer en su misión. Puesto que todos somos llamados a ser evangelizadores (“proclamadores”) y testigos del evangelio, estas palabras tienen significado para nosotros. “No tengas miedo” se escucha a menudo en los Evangelios. A pesar de que son enviados a su pueblo aquí, no hay razón para temer, como el profeta Jeremías también se dio cuenta en su día, como sus amigos se volvieron contra él por predicarle la palabra de Dios. Jesús vio que sus seguidores sufrirían, como él lo iba a hacer. Entonces el alienta a sus seguidores a no dejar que el miedo los controle. El Dios que vigila a los gorriones, que conoce el número de cabellos en nuestras cabezas, velará por nosotros. Dios envió a Jesús para salvarnos, y Jesús promete que si lo reconocemos delante de otros, él nos reconocerá ante el Padre.

¿Cuándo has dejado que el miedo te silencie como creyente?

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