Advent Wreath

12-03-2017Liturgy CornerFr. Paul Turner © 2002 Resource Publications, Inc.

An Advent wreath symbolizes our longing for the coming of Christ. The wreath is a circle of evergreen branches into which are set four candles. Traditionally, three candles are violet and one is rose, but four violet or four white candles may also be used. The wreath symbolizes many things. Evergreens signify God's enduring promise of redemption, evident like green branches in the midst of snow. The circle signifies our hope for the return of Christ, whose kingdom will have no end. The colors of the candles match the traditional colors of the vesture for the four Sundays of Advent. Violet garments signify our penitent hope for salvation. The rose color, which may be worn on Advent's Third Sunday, signals that the season is nearly over—joy is at hand!

The wreath's most luminous symbol is its growing light. One candle is light on the First Sunday of Advent, two on the Second, three on the Third and all four on the Fourth. In the northern hemisphere, Advent comes at a time when the days decrease to their shortest length. As the hours of darkness increase, we light more candles on the wreath. The wreath, which symbolizes the coming of Christ, grows in intensity as the anniversary of Jesus' birth draws near.

The Advent wreath may be used at home or at church. It should be blessed on the First Sunday of Advent after the homily at Mass, at Evening Prayer Saturday night, or during a prayer service that includes biblical readings and Advent songs. At home, the wreath could be blessed by a family member and lit during the evening meal to remind everyone of the true meaning of this holy season.

Una corona de Adviento simboliza nuestro anhelo por la venida de Cristo. La corona es un círculo de ramas perennes en el que se establecen cuatro velas. Tradicionalmente, tres velas son violetas y una es rosa, pero también pueden usarse cuatro velas violetas o cuatro blancas. La corona simboliza muchas cosas. Árboles de hoja perenne significan la perdurable promesa de redención de Dios, evidente como ramas verdes en medio de la nieve. El círculo significa nuestra esperanza para el regreso de Cristo, cuyo reino no tendrá fin. Los colores de las velas coinciden con los colores tradicionales de la vestimenta de los cuatro domingos de Adviento. Las vestimentas violetas significan nuestra penitente esperanza de salvación. El color rosa, que se puede usar en el Tercer Domingo de Adviento, indica que la temporada casi ha terminado: ¡la alegría está cerca!

El símbolo más luminoso de la corona es su luz creciente. Una vela es liviana en el primer domingo de Adviento, dos en la segunda, tres en la tercera y las cuatro en la cuarta. En el hemisferio norte, el Adviento llega en un momento en que los días disminuyen a su longitud más corta. A medida que aumentan las horas de oscuridad, encendemos más velas en la corona. La corona, que simboliza la venida de Cristo, crece en intensidad a medida que se acerca el aniversario del nacimiento de Jesús.

La corona de Adviento se puede usar en casa o en la iglesia. Debe ser bendecido en el primer domingo de Adviento después de la homilía en la Misa, en la oración de la tarde del sábado por la noche o durante un servicio de oración que incluye lecturas bíblicas y canciones de Adviento. En casa, la corona podría ser bendecida por un miembro de la familia e iluminada durante la cena para recordarles a todos el verdadero significado de esta temporada santa.

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