St. Francis of Assisi Weekly Reflections

Rise Up in Splendour: Your Light Has Come

01-06-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 43, No. 3

Wonder upon wonders, ever more wondrous. The readings today are like that, revealing greater and greater wonders as they go. The excitement is evident from the start of Isaiah exhorts, “Rise up in splendor, Jerusalem! Your light has come, the glory of the Lord shines upon you” (Isaiah 60:1). Jerusalem is portrayed as a beacon for all nations, as certainly it wanted to be at the time, welcoming its people from exile. In the second reading, we hear that “the mystery was make known...that the Gentiles are coheirs, members of the same body” (Ephesians 3:3, 6). This was truly Saint Paul’s guiding mission—to bring Christ to all people. There are no foreigners in Christ. In the Gospel, the magi receive more than one epiphany as they follow a new star, which ancients believed appeared at the time of a ruler’s birth. First, “overjoyed at seeing the star,” they recognized the kin in the baby Jesus (Matthew 2:10). Then they realized that Herod should not be told, giving the Holy Family an opportunity to escape. From the light of Jerusalem to the star over Bethlehem, the glory of the Lord shines forth.

Where can you see the light in the world and in your life today?

Levantate y Resplandece: Ha Llegado Tu Luz

Maravilla tras maravillas, cada vez más maravillosas. Las lecturas de hoy son así, revelando maravillas cada vez mayores a medida que avanzan. La emoción es evidente desde el comienzo de Isaías que exhorta: “¡Levántate y resplandece, Jerusalén! Porque ha llegado la luz y la gloria del Señor alborea sobre ti” (Isaías 60: 1). Jerusalén es representada como un faro para todas las naciones, ya que ciertamente quería estar en ese momento, dando la bienvenida a su gente desde el exilio. En la segunda lectura, escuchamos que “el misterio fue dado a conocer...que los paganos son coherederos, miembros del mismo cuerpo” (Efesios 3: 3, 6). Esta fue verdaderamente la misión guía de San Pablo: llevar a Cristo a todas las personas. No hay extranjeros en Cristo. En el Evangelio, los magos reciben más de una epifanía mientras siguen una nueva estrella, que los antiguos creían que aparecía en el momento del nacimiento de un gobernante. Primero, “se llenaron de inmensa alegría al ver la estrella”, reconocieron a los parientes en el bebé Jesús (Mateo 2:10). Entonces se dieron cuenta de que a Herodes no se le debía decir, dándole a la Sagrada Familia la oportunidad de escapar. Desde la luz de Jerusalén hasta la estrella sobre Belén, resplandece la gloria del Señor.

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