The Transformative Power of the Holy Spirit is Within You

01-13-2019Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 44, No. 1

The Holy Spirit has the power to transform the world and our lives in it. No matter which readings are chosen for today’s liturgy, we witness God’s power to transform. Isaiah, writing while the Israelites were living in exile, foresees a time when “every valley shall be filled in, every mountain and hill shall be made low,” transforming the world around them (Isaiah 40:4). Later, he says God’s chosen one will “bring forth justice to the nations,...open the eyes of the blind,...bring out prisoners from confinement,” transforming the lives of those in need (Isaiah 42:1, 7). Peter speaks in the house of Cornelius, the first Gentile convert. “God shows no partiality,” Peter says, transforming the outreach of the nascent Christian community (Acts 10:34). Paul writes to Titus that through Baptism and the Holy Spirit, we “become heirs in hope of eternal life,” transforming what happens after we die (Titus 3:7). In the Gospel, John promises that Jesus would baptize “with the Holy Spirit and fire,” transforming their lives (Luke 3:16). Indeed, if we have been baptized, we have the transformative power of the Holy Spirit within us.

How will you use that power to transform the world around you?

El Poder Transformativo del Espíritu Santo está Dentro de Ti

El Espíritu Santo tiene el poder de transformar el mundo y nuestras vidas en él. No importa qué lecturas se elijan para la liturgia de hoy, somos testigos del poder de Dios para transformar. Isaías, escribiendo mientras los israelitas vivían en el exilio, prevé un momento en el que “todo valle se eleve, que todo monte y colina se rebajen”, transformando el mundo que los rodea (Isaías 40:4). Más tarde, él dice que el escogido de Dios “hará brillar justicia sobre las naciones, ... abrirá los ojos de los ciegos,...sacará a los cautivos de la prisión”, transformando las vidas de los necesitados (Isaías 42: 1,7). Pedro habla en la casa de Cornelio, el primer converso gentil. “Dios no hace distinción de personas,” dice Pedro, transformando el alcance de la comunidad cristiana naciente (Hechos 10:34). Pablo le escribe a Tito que a través del bautismo y el Espíritu Santo, “nos convertimos en herederos, cuando se realice la esperanza de la vida eterna”, transformando lo que sucede después de que morimos (Tito 3:7). En el Evangelio, Juan promete que Jesús bautizaría “con el Espíritu Santo y con fuego”, transformando sus vidas (Lucas 3:16). De hecho, si hemos sido bautizados, tenemos el poder transformador del Espíritu Santo dentro de nosotros.

¿Cómo puedes usar ese poder para transformar el mundo que te rodea?

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