St. Francis of Assisi Weekly Reflections

For they Preach but they do not Practice

11-05-2017Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 42, No. 2

God sets high standards for the religious leaders of Israel in the Old Testament. The prophet Malachi (whose name means "messenger") delivers a threatening command to the priests in our first reading. Not only had they turned aside from the Law of Moses, but they were leading the people astray. Jesus makes a similar critique, speaking to his disciples and the crowd telling them to listen to the scribes and the Pharisees, but not to imitate them. Both groups talked a good game but did not follow through in practice. They wanted applause and special recognition, but were not willing to serve the people with humility. Even worse, their teaching laid burdens on them. Notice the difference between these two groups and Saint Paul's tender attitude and affectionate behavior described in his first Letter to the Thessalonians. No wonder this community received his preaching not simply as "a human word but, as it truly is, the word of God, which is now at work in you who believe" (2:13). Good leaders are humble servants.

What has been your experience of church leaders? Do you pray for your bishop, priests, deacons, and teachers of religion?

Porque Predican pero no Practican

Dios establece altos estándares para los líderes religiosos de Israel en el Antiguo Testamento. El profeta Malaquías (cuyo nombre significa "mensajero") envía una orden amenazante a los sacerdotes en nuestra primera lectura. No solo se habían apartado de la Ley de Moisés, sino que estaban desviando a la gente. Jesús hace una crítica similar, hablando a sus discípulos y a la multitud diciéndoles que escuchen a los escribas y los fariseos, pero no que los imiten. Ambos grupos hablaron un buen juego pero no lo hicieron en la práctica. Querían aplausos y un reconocimiento especial, pero no estaban dispuestos a servir a la gente con humildad. Peor aún, su enseñanza les impuso cargas. Observe la diferencia entre estos dos grupos y la actitud tierna y afectuosa de San Pablo descrita en su primera Carta a los Tesalonicenses. No es de extrañar que esta comunidad haya recibido su predicación no simplemente como "una palabra humana sino, como realmente es, la palabra de Dios, que ahora está obrando en ustedes que creen" (2:13). Los buenos líderes son siervos humildes.

¿Cuál ha sido tu experiencia con los líderes de la iglesia? ¿Rezas por tu obispo, sacerdotes, diáconos y maestros de religión?

BACK TO LIST