St. Francis of Assisi Weekly Reflections

The Lord is My Shepherd, He Calls Me out by Name

05-07-2017Weekly Reflections

Something special occurs when someone you love calls you by name. It can bring both joy and a feeling of security, just knowing that person is near. Jesus refers to himself as a good shepherd who calls his own sheep by name and leads them out to pasture. In turn he also says, “the sheep follow him, because they recognize his voice: (John 10:4). It is not surprising that this image of Jesus as a shepherd is one of the oldest found among the gathering places of the early Christians, the catacombs. While few of us live in a setting where shepherds with their sheep are familiar sight, nevertheless the image continues to communicate that Jesus Christ is someone whom we can follow with confidence, trust, and the assurance that he will watch over us and bring us safely home. He is truly the “guardian of [our] souls” (1 Peter 2:25). So we must continue to listen for his voice and do our best to follow him. Saint Peter’s call to repentance in Acts is an ongoing event for us.

What do you think of when you hear Jesus promise to bring us abundant life?

—We Celebrate Worship Resource, Vol. 42, No. 2

El Señor es Mi Pastor, El Me Llama por Nombre

Algo especial ocurre cuando alguien que amas te llama por tu nombre. Puede traer alegría y una sensación de seguridad, simplemente sabiendo que la persona está cerca. Jesús se refiere a sí mismo como un buen pastor que llama a sus propias ovejas por su nombre y las lleva a los pastos. A su vez, él también dice: "Las ovejas lo siguen, porque reconocen su voz" (Juan 10:4). No es de extrañar que esta imagen de Jesús como pastor sea una de las más antiguas encontradas entre los lugares de reunión de los primeros cristianos, las catacumbas. Mientras que pocos de nosotros vivimos en un lugar donde las imágenes de los pastores con sus ovejas son familiares, sin embargo la imagen continúa comunicando que Jesucristo es alguien a quien podemos seguir con confianza, y tenemos la seguridad de que nos cuidará y nos traerá con seguridad a casa. Él es verdaderamente el "guardián de [nuestras] almas"
(1 Pedro 2:25). Así que debemos seguir escuchando su voz y hacer nuestro mejor esfuerzo para seguirlo. El llamado de San Pedro al arrepentimiento en Hechos es un acontecimiento continuo para nosotros.

¿Qué piensas cuando escuchas la promesa de Jesús de traernos una vida abundante?

—We Celebrate Worship Resource, Vol. 42, No. 2

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