Fear of the Lord

02-07-2016Weekly Reflections

"The fear of the Lord is the beginning of wisdom" (Psalm 111:10; Proverbs 9:10). Being in the presence of God is not always a comfortable experience. Today's readings tell us it makes us aware of our sinfulness. Isaiah has a vision of God on "a high and lofty throne," surrounded by angels, smoke swirling up, and cries out, "Woe is me, I am doomed! For I am a man of unclean lips" (Isaiah 6:1, 5). When Jesus points out where the fish are to be found, Peter responds, "Depart from me, Lord, for I am a sinful man" (Luke 5:8). Even Paul, remembering how Jesus appeared to him, writes that he himself is "not fit to be called an apostle" (1 Corinthians 15:9). Do we live in a time when people are more awestruck by rock/movie/TV stars, sports figures and political leaders than by the living God who created, redeemed, and continues to sanctify ("to make holy") us? Many times we hear the words "Do not be afraid" in scripture. But perhaps fear is like cholesterol; there is a healthy and an unhealthy version. One can lead to paralysis before God, the other to joining confidently in God's work.

How does fear play a part in your life? Is it paralyzing or does it have a positive effect on your actions?

Temor del Señor

"El principio de la sabiduría es el temor del Señor" (Salmo 111: 10; Proverbios 9:10). Estar en la presencia de Dios no es siempre una experiencia confortable. Las lecturas de hoy nos dicen que nos hace conscientes de nuestros pecados. Isaías tiene una visión de Dios sobre "un trono muy alto y magnífico", rodeado de ángeles, humo arremolinándose, y grita: "¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros" (Isaías 6: 1, 5). Cuando Jesús indica donde pueden encontrar los peces, Pedro responde: "Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador" (Lucas 5: 8). San Pablo en la carta a los corintios relata su experiencia de conversión cuando Jesús se le apareció, y escribe que él mismo es: "indigno de llamarme apóstol" (1 Corintios 15: 9). ¿Vivimos en una época en que la gente está más asombrada por estrellas de rock, cine, televisión, deportistas y líderes políticos que por el Dios vivo, que ha creado, redimido, y continúa santificándonos? En las escrituras, muchas veces escuchamos las palabras "No tengas miedo". Pero tal vez el miedo es como el colesterol; hay uno "malo" y un colesterol "bueno", más saludable. Uno nos puede llevar a paralizarnos ante Dios, y el otro a unirnos a su obra llenos de confianza en El.

¿De qué manera el temor afecta tu vida? ¿Te paraliza o tiene un efecto positivo en tus acciones?

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