The Healing of a Deaf Man

09-09-2018Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 43, No. 3

Our god is a transformative God. In the readings today we hear God transform our neighbor, our thinking, or our world in a radical way. Isaiah prophesies about the transformations the Lord will bring: the blind will see, the deaf will hear, the lame will walk, and the mute will sing. The land will be transformed as well, with life-giving water flowing in barren lands. Saint James describes how God transforms our thinking. Judging others based on appearance or wealth is wrong, and in fact unchristian, as Christ repeatedly favored those who were poor in the eyes of the world. We encounter one of those people in the Gospel. Mark does not even note his name, but he is deaf and has a speech impediment. He is not even able to address Jesus. Nevertheless, asked by the crowd, Jesus heals the man. Mark gives us an idea of how much effort Jesus put into it, describing the process in detail and specifying that Jesus “groaned” when looking up to heaven. The crowd, though instructed to keep silent, cannot help but proclaim, “He makes the deaf hear and the mute speak,” invoking the words of Isaiah (Mark 7:37). Jesus has transformed the life of the deaf man as well as the lives of all who witnessed healing.

How has God transformed you life?

La Sanación de un Sordomudo

Nuestro dios es un Dios transformador. En las lecturas de hoy oímos a Dios transformar a nuestro prójimo, nuestro pensamiento o nuestro mundo de manera radical. Isaías profetiza acerca de las transformaciones que el Señor traerá: los ciegos verán, los sordos oirán, los cojos caminarán, y los mudos cantarán. La tierra se transformará también, con agua vivificante fluyendo en tierras yermas. Santiago describe cómo Dios transforma nuestro pensamiento. Juzgar a los demás en función de la apariencia o la riqueza es incorrecto, de hecho no cristiano, ya que Cristo favoreció repetidamente a los que eran pobres a los ojos del mundo. Nos encontramos con una de esas personas en el Evangelio. Marcos ni siquiera nota su nombre, pero es sordo y tiene un impedimento en el habla. Él ni siquiera puede dirigirse a Jesús. Sin embargo, preguntado por la multitud, Jesús sana al hombre. Marcos nos da una idea de cuánto esfuerzo puso Jesús, describiendo el proceso en detalle y especificando que Jesús “gimió” cuando miró al cielo. La multitud, aunque se les indicó mantenerse en silencio, no puede evitar proclamar: “Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”, invocando las palabras de Isaías (Marcos 7:37). Jesús ha transformado la vida del hombre sordo, así como la vida de todos los que han sido testigos de la sanación.

¿Cómo ha Dios transformado tu vida?

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