This is My beloved Son...Listen to Him.

08-06-2017Weekly ReflectionsWe Celebrate Worship Resource, Vol. 42, No. 2

This is My beloved Son...Listen to Him.

Today we remember that glimpse of glory given to Peter, James, and John when Jesus had taken them up a mountain to pray with him. Imagine what it must have been like for these three fishermen to see Jesus, whom they had come to know as their leader and friend, as a preacher, teacher, wonderworker, exorcist, healer, and forgiver of sins, suddenly transformed, radiant, brilliant, engaged in conversation with two of the greatest figures in their history, Moses and Elijah. For a few moments they saw Jesus in full glory, then heard a voice from heaven call him "my Son," telling them—and us—"listen to him" (Matthew 17:5). We also hear the prophet Daniel's vision of God in heaven, the Ancient One, receiving someone called the Son of Man and "giving him dominion, glory and kingship" over all peoples and nations (Daniel 7:14). This vision in Daniel captures Jesus' final destiny, but first there was the cross. The Eucharist reminds us that we are destined for glory with Christ. But first we continue to live out the dying to selfishness and sin, thereby offering others glimpses into the glory yet to come.

How are you being called to "listen to him"?

Este es Mi Hijo muy amado...Escúchenlo

Hoy recordamos cuando Jesús llevo a Pedro, a Santiago y a Juan a orar con el en la montaña donde recibieron una visión de la gloria. Imagínense lo que debe haber sido para estos tres pescadores ver a Jesús, a quien habían llegado a conocer como su líder y amigo, como predicador, maestro, trabajador de maravillas, exorcista, sanador y perdonador de pecados, repentinamente transformado, radiante , brillante, conversando con dos de las figuras más grandes de su historia, Moisés y Elías. Por unos instantes vieron a Jesús en plena gloria, y luego escucharon una voz del cielo que le llamó "mi Hijo", diciéndoles a ellos—y a nosotros—"escuchadle" (Mateo 17: 5). También escuchamos la visión del profeta Daniel, de Dios en el cielo, el Antiguo, recibiendo a alguien llamado el Hijo del Hombre y "dándole dominio, gloria y realeza" sobre todos los pueblos y naciones (Daniel 7:14). Esta visión en Daniel captura el destino final de Jesús, pero primero estaba la cruz. La Eucaristía nos recuerda que estamos destinados a la gloria con Cristo. Pero primero debemos dejar morir al egoísmo y al pecado, para así poder recibir otras vislumbres de la gloria por venir.

¿Cómo estas siendo llamado para "escucharlo"?

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