Flowers

02-04-2018Liturgy CornerFr. Paul Turner © 2001 Resource Publications, Inc., edited by Jonathan Branton

Flowers that decorate a church beautify the sacred place. Flowers please the eyes and the nose, engaging our senses in the wonder of creation. Flowers may draw attention to some object or to the sacred space they occupy. If your church has a gathering area (Narthex) between the front door and the worship space, a large floral arrangement on a center table may greet you as you enter. Some churches keep vases of flowers near statues of beloved saints, in wall niches or on shelves. You may also see flowers adorning the altar, ambo or font.

Flowers can draw attention to themselves, but they should not distract people from the sacred objects they adorn. For example, the top of the altar should be free from flowers, lest they vie for attention with the bread and wine. If placed before the ambo, they should not obstruct anyone's view of the reader.

Floral arrangements need not be restricted to the sanctuary or devotional spaces. Flowers may decorate the area where the assembly gathers. But such arrangements should not block access to the sanctuary or the aisles of the church. Some occasions call for special decorations. Advent wreaths, evergreens, palm branches and lilies evoke the mysteries of the liturgical year.

At weddings and funerals, flowers cheer the heart and comfort the soul. When arranging decorations for these events, be mindful of those already in place for the season. "During Lent it is forbidden for the altar to be decorated with flowers. Exceptions, however, are Laetare Sunday (Fourth Sunday of Lent), Solemnities, and Feasts" (GIRM 305). Real flowers always support worship of the Creator better than artificial flowers do.

Flores

por P. Paul Turner, editado por Jonathan Branton

Las flores que decoran la iglesia embellecen un lugar sagrado. Las flores complacen a los ojos y la nariz, atrayendo nuestros sentidos a la maravilla de la creación. Las flores pueden atraer la atención a algún objeto o al espacio sagrado que ocupan. Si su iglesia tiene un área de reunión (Nártex) entre la puerta de entrada y el espacio de adoración, un gran arreglo floral en una mesa central puede saludarlo al entrar. Algunas iglesias mantienen jarrones de flores cerca de las estatuas de santos queridos, en nichos de pared o en estantes. También puede ver flores adornando el altar, el ambo o la fuente.

Las flores pueden llamar la atención sobre ellas mismas, pero no deben distraer a las personas de los objetos sagrados que adornan. Por ejemplo, la parte superior del altar debe estar libre de flores, no sea que compitan con el pan y el vino. Si se colocan antes del ambón, no deberían obstruir la visión del lector.

Los arreglos florales no necesitan estar restringidos al santuario o espacios devocionales. Las flores pueden decorar el área donde se reúne la asamblea. Pero tales arreglos no deberían bloquear el acceso al santuario o los pasillos de la iglesia. Algunas ocasiones requieren decoraciones especiales. Las coronas de Adviento, las ramas de palmeras y los lirios evocan los misterios del año litúrgico.

En bodas y funerales, las flores animan el corazón y confortan el alma. Cuando organices decoraciones para estos eventos, ten en cuenta las flores que ya están preparadas para la temporada. "La flores en el altar están prohibidas durante la Cuaresma. Las excepciones, sin embargo, son el Domingo de Laetare (cuarto domingo de Cuaresma), solemnidades y fiestas" (GIRM 305). Las flores naturales siempre son preferibles a las flores artificiales y conducen a la adoración del Creador.

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